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El zapato volador

17 Enero 2010 Escrito por Liderazgo 11
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Muntadhar al-Zeidi, periodista irakí, saltó a la fama cuando le lanzó sus zapatos a Bush durante una conferencia de prensa en Bagdad, en diciembre del 2008. Todos los detalles del inédito acontecimiento fueron transmitidos en directo y pasaron a ser tema de prensa y debate durante los días posteriores.

 

Mientras gritaba: "Esto es en nombre de las viudas, los huérfanos y los que murieron en Iraq ", rápidamente sus zapatos fueron en dirección al mandatario norteamericano, aunque ninguno de ellos alcanzó su objetivo. Sin embargo, así como la famosa frase “¿por qué no te callas?” llegó a convertirse en éxitos musicales mediáticos, los zapatazos de al-Zeidi llegaron a convertirse en juegos en internet, con el mismo “triunfo” que tuvo el Rey Juan Carlos de España.

Lo llamativo del caso es que hace apenas unos días, Muntadhar al-Zeidi estaba en una conferencia de prensa en París cuando le tocó eludir un zapatazo. Se agachó a tiempo y el zapato pegó contra la pared, al más puro estilo “George Bush”. "Se robó mi técnica", dijo en tono de broma después del incidente.

 

El agresor fue identificado como un periodista iraquí exiliado que, al contrario de al-Zeidi, defiende la ocupación extranjera en su país. Después del hecho, el hermano de al-Zeidi, Maithan, persiguió al atacante en medio de los asistentes y alcanzó acertarle un zapatazo cuando el hombre salía del salón.

El periodista iraquí perteneciente a una cadena televisiva, tuvo una experiencia casi similar en Francia, aunque su caso particular lo convirtió en el héroe de muchos opositores a la guerra de Iraq, no solo por el “zapatazo” sino porque también sobrellevó nueve meses de prisión, en donde fue torturado en varias ocasiones, hasta que los movimientos por Derechos Humanos lograron que este tipo de maltratos cesen. Bush era el personaje más odiado por la población iraquí debido a las consecuencias de la invasión que Estados Unidos encabezó en marzo del 2003 para sacar del poder a Sadam Hussein. Al-Zeidi salió en libertad en septiembre del año 2009. La conferencia de prensa de París fue realizada para que compartiera sus experiencias.

Sin embargo, la idea de al-Zeidi llegó a poner de moda el “zapatazo” en todo el mundo como modo de protesta. En Nairobi, durante una protesta callejera, una treintena de zapatos salieron volando en el marco de una protesta social. Pero posiblemente pocos imaginarían que al-Zeidi sería también blanco de su “técnica”.

¿Cómo podríamos imaginar nosotros, que un par de zapatos podrían tener un simbolismo tan fuerte? Quizá, un puñado de sal como el de Ghandi o un cacerolazo como el de las Madres de la Plaza de Mayo, así como el “zapatazo” de al-Zeidi, sean una nueva manera de comunicar o simbolizar los derechos, los sueños, la rabia, la demanda y la inconformidad de la sociedad actual sin importar cual sea su lugar en el orbe.

Estamos tomando distancia, o al menos cambiando de estilo, en contraste con frases como “Yes we can” o “I have a dream” que utilizan los políticos. La gente común tiene un lenguaje más “audiovisual”.

Si usted tiene un problema, está deprimido, no le gusta que la municipalidad no recoja la basura frente a su casa, no se siente bien por la inseguridad en su barrio o no está feliz con el resultado obtenido por su club deportivo: vaya a la cocina y de cacerolazos. Y cualquiera que sea su problema, si sabe quién es el culpable, invente una forma original de protestar y saque a relucir su genio creativo. O si es el caso, échele un vistazo a sus zapatos.

Nosotros debemos pasar de las palabras a los hechos, y este tipo de manifestaciones también es hacer política.

Al menos, así lo veo yo.