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Liderar es valorar al otro

09 Diciembre 2009 Escrito por Liderazgo 10
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El liderazgo requiere del otro. La mirada al otro sustenta el liderazgo. Sin el otro no hay posibilidad de ejercer el liderazgo.

 

Aquellos que se encuentran bajo la influencia de una persona que otorga poder y facultades son como el papel en las manos de un artista talentoso. No importa de qué estén hechos, pueden convertirse en tesoros. (Relato de “en manos del artista”), del libro “lograr resultados día a día” de John Maxwell.
 
Los líderes son el espejo donde las personas que ellos dirigen se detienen todo el tiempo.
 
John Maxwell en su libro “las 17 cualidades esenciales de un jugador de equipo”, menciona entre ellas que el líder tiene que ser colaborador, valorar a los demás y valorar las relaciones. El éxito es de todos cuando trabajan juntos, reconocer los méritos es inmensamente satisfactorio y respetar a los demás es determinante, dice al explicar las tres cualidades mencionadas.
 
El líder es y será un espejo dónde las personas que dirige se miran todo el tiempo. Si la gente que lo observa no ve una imagen clara de lo que dice que es, de lo que dice hacer, entonces no hay claridad en su mensaje y por lo tanto es muy difícil que la gente haga lo que desea hacer. Este concepto del espejo se refiere en función no de la persona que se mira sino de él líder que proyecta la imagen. Es decir, si el cristal está bien, proyectará una imagen totalmente nítida. Dice el Profesor brasileño Luis Marins ¨Las palabras mueven y los ejemplos arrastran¨.
 
John Maxwell, en su edición revisada y actualizada del best seller internacional “las 21 leyes irrefutables del liderazgo”, habla de la ley de la imagen, básicamente se refiere a que la gente hace únicamente lo que la gente ve.
 
Daniel Goleman habla de la neuroanatomía del liderazgo, con relación a los otros sostiene que saber desarrollar las habilidades de los demás mediante el feedback y la guía adecuada facilita toda acción. También sostiene que los vínculos hay que cultivarlos y es determinante mantener una red de relaciones.
 
El líder empático puede escuchar los sentimientos de los demás y asumir de esa manera decisiones que tengan en cuenta a los mismos. El líder debe saber cuándo controlar sus emociones y cuando demostrar sus emociones.
 
Los líderes emocionalmente inteligentes saben activar las emociones positivas y movilizar a la personas articulando una aspiración común que fomenta el optimismo, la compasión y la sensación de conexión, emociones todas ellas que auguran un futuro prometedor. Por ello Goleman sostiene que la capacidad de inspirar y movilizar a los demás constituye uno de los ingredientes fundamentales del liderazgo.
 
El líder gana mayor influencia sobre las personas cuando le agrega valor a las mismas. Cuando les da esperanza y les ayuda a crecer. A mejorar.