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Los líderes imaginan

06 Febrero 2012 Escrito por Liderazgo 14
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La misma fotografía le entregó a cada uno. Imaginen y escriban lo que ven, dijo Artur. Y los representantes de los cinco continentes comenzaron a escribir y al hacerlo sus rostros expresaban sus emociones. El horizonte se crea en la mente y desde ahí los líderes desarrollan sus mundos queribles. Qué ven en esa foto, qué les dice la imagen, qué creen que está pasando, por qué creen que sucede eso, les preguntaba el hombre de origen africano y con acento francés.

La perspectiva de lo imposible se reduce ante la visualización creíble de alcanzarlo. La foto está en sus manos y ustedes le están dando vida al observarla. Los líderes al imaginar los mejores escenarios están sacando fotos que quedan en sus retinas y que les sirven de timón para conducirlos hacia el horizonte elegido. Cada cual comenzó a representar en su mente el contenido de las respuestas de aquellas preguntas abiertas. Artur encontró varias conclusiones que esperaba, una de ellas era que los líderes imaginan a lo grande. Son conscientes que en el poder de la observación del más allá está la raíz del crecimiento personal y como consecuencia también el avance de los que se encuentran junto a ellos.

La imaginación de lo que ven hace presente lo que no está en la fotografía. Entonces si pueden hacerlo ante una foto, lo pueden hacer ante los acontecimientos de la vida. Cada hecho que sucede podría considerarse una foto y al ver el más allá de lo sucedido, podrían percibir lo que no se ve. Esto es lo que desarrollan los líderes. Crean su propio más allá. Y ayudan a que los otros también vean el más allá. No existe una pared al final del camino a la hora de imaginar para crecer y hacer crecer. El horizonte para los líderes no tiene límites. En la interpretación de aquella foto reinó la esfera del bien. La extensión visual y la notable sensibilidad en percibir lo que a simple vista no se puede contemplar fueron ejes comunes entre los líderes presentes.

La mejor manera de motivarse es situando un horizonte superador y haciendo pasos concretos que nos conduzcan hacia esa dirección. Si tan solo los asistentes se hubiesen detenido en señalar lo que mostraba la foto, sin darle una interpretación subjetiva y sin imaginar un contexto, se hubiesen perdido la posibilidad de soñar, de reírse, de asombrarse por la capacidad de producir cambios ante un retrato simbólico.  Cada cual imaginó y enfocó hacia un ángulo diferente lo que observó, así se construye vida. De cada momento podemos sacar una foto instantánea y darle un amplio alcance a lo vivido, sólo depende de nosotros.