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Liderazgo = Obra de arte

12 Marzo 2010 Liderazgo
Uno de los mitos más arraigados en el liderazgo es el de la posición. Este mito le ha hecho mucho daño a mucha gente principalmente por dos cosas. Primero porque los que tienen una posición, gerente, director, coordinador, etc. Creen que la gente los va a seguir solo por el título que ostentan. Esto genera conflictos de motivación en las personas ya que nadie desea ser “mandado o dirigido como una máquina” lo que en realidad queremos todos es ser liderados.

Recuperar el timón de nuestra vida

17 Febrero 2010 Liderazgo
Luego de más de tres años de vivir en México, la llegada al Paraguay me enfrentó nuevamente con nuestro ambiente cansino, nuestras costumbres y muchos de los vicios que siguen vivos en el quehacer cotidiano de los paraguayos. Veo las calles llenas de baches, las unidades del transporte público envejecidas y en pésimo estado, además de que circulan con las puertas abiertas invitando a los accidentes, la basura en los arroyos, en las veredas… y sobre todo veo el andar conformista de una sociedad que no termina de sacudirse de su modorra para avanzar hacia un destino menos oprobioso y más próspero.
Y al ver a nuestra gente, humilde, sufrida y sobre todo extraordinariamente humana; al ver un país cubierto de vegetación y salpicado por las bondades de la naturaleza, no puedo dejar de preguntarme qué es lo que no estamos haciendo bien los paraguayos, para que sigamos viviendo pobres en medio de una riqueza incuestionable ¿Cuál es el paso que no sabemos o no nos atrevemos a dar para hacer del país un lugar de progreso y dejar el camino del estancamiento y el retroceso? ¿Qué es lo que cada uno de nosotros puede hacer para mejorar su condición, su entorno y la sociedad? Evidentemente, antes de intentar responder estas preguntas tenemos que cuestionarnos sobre nosotros mismos, sobre lo que somos y lo que queremos como ciudadanos y como sociedad.
 
Los paraguayos tenemos un país rico, pero hemos dejado que sea empobrecido por la ineptitud de nuestros gobernantes y por esa actitud resignada del que piensa que todo debe ser “así nomás luego” y por eso no se involucra, no cuestiona y no propone. El conformismo como una filosofía de vida impregnada en nuestra cultura es quizá el peor cáncer que puede tener una sociedad, ya que carcome todos los días nuestra capacidad de hacer, de construir y de proyectar una vida diferente a la que nos acostumbramos. Y cuando no creamos, no construimos y no proyectamos, quedamos a merced de las decisiones ajenas, del mundo y de los límites que construyen los demás. En un mar globalizado, turbulento y cambiante, quedar a la deriva es condenarse a la incertidumbre, a lo efímero y lo inestable.
 
Para recuperar el timón de nuestra vida debemos hacer un gran esfuerzo por educar y educarnos, para comprender el mundo cambiante en el que vivimos y a partir de ello proponer la forma en que debemos construir nuestra sociedad. El gran paso que debemos dar los paraguayos es volvernos una sociedad de gente preparada, crítica, y con el conocimiento necesario para saber qué es lo que debemos hacer para mejorar nuestro entorno. Y todo esto pasa por una profunda revisión de nuestra forma de construir ciudadanía, de educar a los hijos y de desarrollar nuestra capacidad personal para resolver cada uno de los problemas que se presentan en nuestra vida.
 

Tomar el timón de nuestra vida implica pensar más, proyectar más y edificar más con cada uno de nuestros actos, en forma constante. El proceso pasa por construir referentes, por recuperar valores y por establecer metas que debemos cumplir como individuos y como sociedad. Pero lo fundamental consiste en recuperar nuestra convicción sobre lo que somos y sobre lo que podemos construir con nuestro trabajo. Cuando cambiemos la cultura del conformismo por una actitud más proactiva, voluntariosa y de superación permanente, habremos dado el paso más importante en la búsqueda de una sociedad menos injusta y más próspera. Tenemos que hacer que nuestra capacidad se refleje en nuestros actos cotidianos, así como debemos trabajar para desarrollar dicha capacidad. Si nosotros mismos no construimos aquello que queremos, seguiremos a expensas de voluntades ajenas y de los cambios que terminan por encasillar nuestra vida sin que alcancemos a comprender el porqué.

La humildad es un don

12 Febrero 2010 Liderazgo

El proceso de superación a través del cual logramos dar mejores pasos ante el diario acontecer de la vida requiere de humildad.

La humildad te garantiza la paz interior, no hay posibilidad de vivir en paz con soberbia. No se trata de cuánto tenés, no se mide en términos monetarios, sino que es una actitud, un valor, es un don.

 

El proceso de superación a través del cual logramos dar mejores pasos ante el diario acontecer de la vida requiere de humildad. Las experiencias enseñan y si uno escucha la voz de la conciencia puede mejorar aquello que hizo mal o no volver a repetirlo. Con humildad podemos ver la oportunidad de cambiar para mejorar. Para crecer. Tenemos que ver todo lo que rodea a una situación “ hay que mirar en profundidad y tratar de ver la connotación positiva a través de la oportunidad que se tiene para cambiar y crecer”.

Por lo tanto los soberbios El proceso de superación a través del cual logramos dar mejores pasos ante el diario acontecer de la vida requiere de humildad. Por Marcelo Alejandro Pedroza no pueden vivir en paz y por eso se pierden grandes vivencias que quizás en la vida se les hubiesen presentado, si su actitud hubiese sido mesurada, paciente y humilde.

La soberbia se manifiesta de distintas maneras. Es amiga íntima de la incapacidad de perdonar. El soberbio probablemente no tenga el don de perdonar. También es amiga íntima del orgullo. El soberbio es orgulloso.

El soberbio no tiene la capacidad de darse cuenta de sus errores, cree que hace todo bien.

El humilde reconoce lo que le pasa y si se equivoca reconoce sus errores.

El soberbio, por lo general, pluraliza y, al mismo tiempo exterioriza en los demás el problema. El no es el problema, los demás son el problema.

Además tiene una enorme dosis de racionalidad que la utiliza para hacer lo que le conviene y las decisiones siempre tienen una gran justificación “su justificación” para sostener que su decisión es la correcta. Vive conforme. Hasta se considera simple y bueno. No se cuestiona lo que genera su paso con soberbia.

El humilde interioriza su problema. La brecha es grandísima entre ambos.

El humilde tiene más posibilidades de ser optimista que el soberbio. El soberbio hasta se puede creer optimista, pero rápidamente muestra su pesimismo. Esto es así porque no se reconoce autor de sí mismo, sino que se reconoce héroe de sí mismo.

El humilde sí se reconoce protagonista de sus propias acciones de vida. El que posee una actitud de humildad puede encontrar oportunidades ante un problema y vencer lo que le impide cumplir sus sueños diarios.

Emilio López Albores dice al respecto “desenmascarar y destapar el problema no es noble si no existe la intención de comprometernos con el otro en su crecimiento y el nuestro al mismo tiempo”. El objetivo es encontrar soluciones y oportunidades para no hundirnos en la oscuridad, sino volvernos luminosos.

La vida está llena de horizontes amplios, depende de nosotros si utilizamos el don de la humildad para descubrir los caminos que nos harán mejores personas.

Los invito a que pensemos cuánto de soberbios tenemos y cuánto de humilde tenemos. O quizás tengamos todo de uno y nada de lo otro.

El guaraní en la época colonial

27 Enero 2010 Liderazgo

Los mestizos usaban el guaraní con preferencia en su diario relacionamiento y los criollos no podían escaparse a la influencia cada vez más fuerte de la lengua hablada por la mayoría poblacional (el guaraní).

Empezó a sentirse los efectos nocivos de la utilización del castellano, como único idioma en la alfabetización de los niños en edad escolar. El bilingüismo paraguayo que configuraba ya sus especiales características, con un castellano hablado por una minoría pero mayorizado y en guaraní hablado por la mayoría poblacional, pero minorizado, discriminado, frente al castellano.

 

La Corona empezó a recibir informes y protestas de algunas autoridades nuevas que llegaban de la metrópolis y que se percataban de que el idioma castellano, en su utilización, perdía espacio frente al guaraní, y hubo reacciones entre los mismos jesuitas, como el caso del Obispo Maldonado, de Tucumán, que pidió a sus superiores la prohibición de uso de las lenguas nativas, con el argumento de que el castellano, en algunas zonas, ya no era hablado ni siquiera por los mismos españoles y este problema era común en cada una de las áreas de influencia de las cuatro lenguas generales establecida por el Concilio Ecuménico de Trento. Como lo resuelto por este Concilio respecto a la política teocrática – lingüística fue con apoyo de la Corona Española, en ese momento, el Rey Felipe II, para evitar enfrentamientos con el Vaticano, prefirió dejar las cosas como estaban.

Pero sobrevino después, en 1767, la expulsión de los Jesuitas y apenas tres años después, la situación cambio: el Rey Carlos III dicta en Aranjuez la Cédula Real de 10 de Mayo de 1770 por la que se toma medidas de orden lingüístico y se inicia la primera persecución contra las lenguas nativas en América, abiertamente en algunos casos y solapadamente en otros. El guaraní empezó a ser discriminado frente al castellano, en perjuicio de la población mayoritaria que era guaraní – hablado.

Christine Pilcguillard, lingüista francesa, publicó ahora un acabado estudio de la investigación sobre la situación del guaraní en la época colonial bajo el título de “Incidencias Sociolingüísticas del Plan de Educación Bilingüe Paraguay 1994  1999”. Destaca esta investigación que la preocupación política más fuerte en aquel momento era la imposición del castellano y la prohibición del guaraní. En este contexto, Carlos III emite su Cédula Real comentada disponiendo “Que se extingan los diferentes idiomas que se usan en los mismos dominios de España y solo se use el castellano”.

Los docentes líderes

21 Enero 2010 Liderazgo

La diversidad cultural enriquece al ser y permite aprender de los distintos criterios que pueden presentarse ante los temas que se pueden tratar. Recientemente, con un hermoso grupo de personas nacidas en el Brasil y que están haciendo una maestría en educación, compartimos el estudio de la estrecha relación que existe entre la docencia y el liderazgo. La escuela, en sus diferentes expresiones y formas, tiene como protagonistas a los hacedores de ciudadanía. Ellos, los docentes, están íntimamente comprometidos con la vida. Son parte central del círculo virtuoso que fomenta las virtudes y valores que hacen mejor a las personas. La vocación por dar, por transmitir lo que fluye del interior del docente,  utilizando el proceso de enseñanza y aprendizaje, hace que los alumnos se involucren y se transformen en protagonistas de sus vidas y del entorno que los rodea. Los docentes líderes motivan e inspìran. Son hacedores del crecimiento personal de sus alumnos. Enseñan con el ejemplo. Más allá de la teoría expresada y necesaria para lograr un conocimiento académico sólido, es fundamental transmitir la experiencia y el ejemplo. Los hechos motivan más que las palabras. Los docentes líderes administran sus emociones. Saben cuándo expresarlas y cuándo contenerlas en el interior. El autorrespeto y la autoconciencia le garantizan al docente líder la convivencia en el mundo de la organización académica y en su mundo social.

La coyuntura es la clave

18 Enero 2010 Liderazgo

Wiston Churchill, líder de líderes, dijo una vez que en política no existen los muertos. Nada más acertado que esa afirmación ya que muchas veces pensamos que cuando un político tiene una mala gestión, nunca más va a tener la oportunidad de ocupar un cargo popular. Para comenzar vamos a hablar del propio Churchill quien guió como primer ministro la victoria de Inglaterra y de los aliados en la segunda guerra mundial. Cuando tuvo que enfrentar las elecciones generales a la oposición, sorpresivamente perdió contra Clement  Atlee.  Este último era un político totalmente distinto a Churchill. Lo que todos se preguntan es, si Churchill lideró a Inglaterra y salvó a Europa de las garras de Hitler, por qué salió derrotado en las urnas a manos de Atlee? Bueno la respuesta es que Atlee era un tipo más moderado y enfocado a los asuntos sociales del país, mientras que Churchill no tenía ese perfil, lo de él era otra cosa, por eso la historia lo conoce como “ Un líder para la guerra” Luego Churchill volvería a ser primer ministro.

El zapato volador

17 Enero 2010 Liderazgo

Muntadhar al-Zeidi, periodista irakí, saltó a la fama cuando le lanzó sus zapatos a Bush durante una conferencia de prensa en Bagdad, en diciembre del 2008. Todos los detalles del inédito acontecimiento fueron transmitidos en directo y pasaron a ser tema de prensa y debate durante los días posteriores.

 

Mientras gritaba: "Esto es en nombre de las viudas, los huérfanos y los que murieron en Iraq ", rápidamente sus zapatos fueron en dirección al mandatario norteamericano, aunque ninguno de ellos alcanzó su objetivo. Sin embargo, así como la famosa frase “¿por qué no te callas?” llegó a convertirse en éxitos musicales mediáticos, los zapatazos de al-Zeidi llegaron a convertirse en juegos en internet, con el mismo “triunfo” que tuvo el Rey Juan Carlos de España.

Lo llamativo del caso es que hace apenas unos días, Muntadhar al-Zeidi estaba en una conferencia de prensa en París cuando le tocó eludir un zapatazo. Se agachó a tiempo y el zapato pegó contra la pared, al más puro estilo “George Bush”. "Se robó mi técnica", dijo en tono de broma después del incidente.

 

El agresor fue identificado como un periodista iraquí exiliado que, al contrario de al-Zeidi, defiende la ocupación extranjera en su país. Después del hecho, el hermano de al-Zeidi, Maithan, persiguió al atacante en medio de los asistentes y alcanzó acertarle un zapatazo cuando el hombre salía del salón.

El periodista iraquí perteneciente a una cadena televisiva, tuvo una experiencia casi similar en Francia, aunque su caso particular lo convirtió en el héroe de muchos opositores a la guerra de Iraq, no solo por el “zapatazo” sino porque también sobrellevó nueve meses de prisión, en donde fue torturado en varias ocasiones, hasta que los movimientos por Derechos Humanos lograron que este tipo de maltratos cesen. Bush era el personaje más odiado por la población iraquí debido a las consecuencias de la invasión que Estados Unidos encabezó en marzo del 2003 para sacar del poder a Sadam Hussein. Al-Zeidi salió en libertad en septiembre del año 2009. La conferencia de prensa de París fue realizada para que compartiera sus experiencias.

Sin embargo, la idea de al-Zeidi llegó a poner de moda el “zapatazo” en todo el mundo como modo de protesta. En Nairobi, durante una protesta callejera, una treintena de zapatos salieron volando en el marco de una protesta social. Pero posiblemente pocos imaginarían que al-Zeidi sería también blanco de su “técnica”.

¿Cómo podríamos imaginar nosotros, que un par de zapatos podrían tener un simbolismo tan fuerte? Quizá, un puñado de sal como el de Ghandi o un cacerolazo como el de las Madres de la Plaza de Mayo, así como el “zapatazo” de al-Zeidi, sean una nueva manera de comunicar o simbolizar los derechos, los sueños, la rabia, la demanda y la inconformidad de la sociedad actual sin importar cual sea su lugar en el orbe.

Estamos tomando distancia, o al menos cambiando de estilo, en contraste con frases como “Yes we can” o “I have a dream” que utilizan los políticos. La gente común tiene un lenguaje más “audiovisual”.

Si usted tiene un problema, está deprimido, no le gusta que la municipalidad no recoja la basura frente a su casa, no se siente bien por la inseguridad en su barrio o no está feliz con el resultado obtenido por su club deportivo: vaya a la cocina y de cacerolazos. Y cualquiera que sea su problema, si sabe quién es el culpable, invente una forma original de protestar y saque a relucir su genio creativo. O si es el caso, échele un vistazo a sus zapatos.

Nosotros debemos pasar de las palabras a los hechos, y este tipo de manifestaciones también es hacer política.

Al menos, así lo veo yo.

Los líderes y el entorno social

15 Enero 2010 Liderazgo
“La honestidad del líder acrecienta la influencia que tiene en la comunidad”.   El líder debe ser un instrumento de progreso colectivo. La acción del líder repercute en el seno social. El desarrollo ético de las comunidades tiene como base la esencia ética de los líderes.   El sentido de responsabilidad social puede ser vivido por cada líder. Maxwell sostiene que los líderes nunca  están conformes, siempre quieren más. Hoy se necesita de hombres y mujeres que además de la capacidad de prevenir lo que acontecerá en las instituciones que lideran, también puedan vincularse con el tejido social generando acciones que trasciendan a sus personas.   Los que acompañan al líder pueden colaborar con la visión que quieren desarrollar. Aquí el trabajo en equipo es fundamental. El lenguaje de los líderes es sencillo, práctico. Motivan con el ejemplo y administran las emociones positivas que permiten movilizar a los miembros de su entorno íntimo, para luego multiplicarse en los diferentes ámbitos en donde construyen sociedad.   Los líderes deben La honestidad del líder acrecienta la influencia que tiene en la comunidad. Daniel Goleman sostiene que cuando el líder actúa de manera insincera o manipuladora, el radar emocional de sus seguidores no tardará en advertir la falsedad y les llevará a desconfiar de él.   Mantenerse en un estado de vigilia, atentos a todo lo que sucede. Erich Fromm sostiene que el mundo se hace plenamente real en cada uno de sus detalles, y la configuración y estructura de todos ellos se convierte en una unidad comprensible cuando se vive en un estado de vigilia total. Los líderes tienen que estar despiertos, su mirada profunda del y hacia el entorno es significativa. Relevante.   Qué puede hacer el líder por su comunidad, eso se pregunta siempre. La esencia del líder puede trascender cuando hace por la sociedad. Las habilidades personales se multiplican cuando las pone al servicio del otro colectivo.

Liderazgo + Conocimiento

10 Enero 2010 Liderazgo
Por estos días estuve hablando con un gran amigo que consiguió mucho dinero con el comercio. De repente surgió el tema del liderazgo y me dijo “Yo no tuve la oportunidad de terminar mis estudios, pero trabajé duro y salí adelante. En mi casa no había mucha plata y no hubo estudio para todos. Mi hermano terminó dos carreras y no le ha ido bien”
 
Este comentario me llamó la atención ya que muchas personas consideran que de nada vale tanto estudio si no lo pones en práctica. Otras personas creen que sin estudio no se hace nada. O sea, es normal encontrar voces de un lado y de otro defendiendo su teoría. La realidad es la siguiente. Vamos a ver de nuevo el caso de Lula Dasilva, presidente de Brasil. No terminó sus estudios, no tiene título profesional y aún así tuvo una de las gestiones más exitosas de ese país. A esto se le llama Liderazgo. Pero, Lula no podría haber logrado eso sin la participación de profesionales formados en una universidad.
 
A esto se le llama conocimiento. Vemos también el caso de Antonio Meucci, inventor original del teléfono. Meucci fue quien inventó el teléfono. Él tenía su oficina debajo de su departamento, y como su esposa no podía bajar y subir escaleras pues ideó una forma de comunicación con su ella para que no tuviera que  bajar. Pero, ¿quién registra la historia como el inventor? Pues Alexander Graham Bell. Bell, científico estadounidense es quién tiene registrado el invento. No estoy diciendo que Bell le haya robado la idea a Meucci, solo digo que Bell tuvo una visión más amplia del invento y lo convirtió en lo que es hoy, una gran herramienta para la humanidad. Meucci no tuvo la misma visión que Bell y perdió la patente. Solo hasta el año 2002, el gobierno de los Estados Unidos reconoció a Meucci como su verdadero inventor.
 
Lo que hizo Graham Bell de mejorar el invento y darle un alcance global es lo que llamo Liderazgo+ conocimiento.
Conclusión. Para hacer grandes cosas en la vida, para construir y fomentar progreso en cualquier campo, lo uno, el liderazgo, de bebe estar ligado a lo otro, el conocimiento. Si tú deseas ser un líder, quieres generar cambios, emprendimientos, debes saber que necesitas de profesionales con amplio conocimiento. Y si tú eres un académico, que te enfocas solo en la teoría, debes saber que demasiado análisis causa parálisis, hay que poner acción a todo, y esto solo lo hace un líder.
 
La combinación perfecta se da cuando un académico, profesional se convierte en líder, aquí es donde salen personas como Bill Gates, como Albert Einstein, Bill Clinton y muchos otros. Amigas y amigos, el mensaje final es el siguiente. Para hacer algo grande, se necesitan líderes y profesionales. Es mucho más fácil enseñar la práctica a quién ya sabe la teoría, que enseñar la teoría a quién ya tiene la práctica. Llenemos nuestros cerebros de mucho conocimiento, y también aprendamos liderazgo, esa combinación te va a hacer subir como espuma en la vida.
 
Muchas gracias.

Nosotros, nuestra mejor inversión

04 Enero 2010 Liderazgo

Uno de los errores recurrentes en América Latina es seguir manteniendo la creencia errónea de que somos ricos o tenemos riqueza porque poseemos petróleo, gas, tierras fértiles, ríos caudalosos y otros recursos naturales. Como si el hecho de haber sido beneficiados con las bondades de nuestra tierra fuera suficiente para considerarnos ricos. Sin embargo, la verdadera riqueza que posee un país, un pueblo o una sociedad es su gente: es a partir de lo que somos, de lo que sabemos y de los valores que fomentamos, que podemos pensar en construir nuestro mundo. Si no tenemos personas preparadas, de nada nos servirán las riquezas naturales, pues las terminaremos desperdiciando en nuestra ignorancia.

Pensarnos como sociedad y como país implica mirar a nuestra gente, ver qué es lo que somos y qué es aquello que somos capaces de construir de acuerdo a nuestra educación y a nuestra visión del futuro. Es por ello que necesitamos reconsiderar nuestra identidad, nuestros valores y nuestra educación como factores determinantes para hacer que nuestras sociedades sean realmente ricas y prósperas. Y frente a esta necesidad imperiosa, tenemos que pensar en invertir más en nosotros mismos, para hacer que nuestra capacidad de comprender al mundo sea mayor y que a partir de ello podamos planificar más y mejor, y explotar de manera más acabada y justa toda la riqueza potencial que tenemos.
 
La idea sobre la que deberíamos trabajar es la economía de uno mismo, una economía individual que nos lleve a invertir más en nosotros mismos, a concebirnos como el capital más importante y a vernos como los verdaderos factores que generan riqueza y que pueden transformar un país. Invertir en nosotros mismos implica dedicarnos más a desarrollar nuestras capacidades, a estudiar más, a reflexionar más, a comunicarnos más y a proponer más. Hoy en día el mundo gira en torno al conocimiento, ese mismo conocimiento que constituye el capital más cotizado de los tiempos modernos y que deberíamos colocar como prioridad total en nuestra agenda individual y en la agenda de los gobiernos. Las dos terceras partes de la riqueza que se genera en el mundo actualmente corresponden al sector de servicios, lo que indica que es el conocimiento que está detrás el que constituye la verdadera riqueza, el que posibilita la prestación de dichos servicios. Por eso debemos invertir en nuestro propio conocimiento, porque será el detonador de nuestra capacidad de producir y de cambiar la realidad que vivimos.
 
La economía de uno mismo pasa por desarrollar habilidades y por adquirir una capacitación permanente que nos permita ser competitivos y no quedar rezagados frente a los progresos ajenos. En estos tiempos tan vertiginosos, cambiantes y “líquidos”, como diría el sociólogo polaco Zygmunt Bauman, se requiere de un cultivo continuo de nuestra persona para poder adaptarnos a una realidad que se transforma muy rápido y que deja obsoleto mucho de lo que hemos aprendido. Todos necesitamos incorporar, todos los días, enseñanzas generales que nos ayuden a comprender el mundo en el que vivimos, así como aprendizajes particulares que nos lleven a ser mejores en lo que hacemos.
 
Nuestro desafío es claro: hacer de nosotros mismos el capital más valioso y a partir de ello empezar a construir y moldear nuestro entorno. Tenemos que hacer que nuestra gente sea una causa nacional y eso solo se logrará por medio de una convicción plena de lo que somos, de lo que podemos hacer y de nuestro valor como personas y ciudadanos. Podríamos empezar siendo más exigentes con nuestra educación, con nuestro trabajo y con nuestra responsabilidad como ciudadanos. En la medida en que cada uno asuma el compromiso de superarse todos los días y de aportar más a su entorno, podremos pensar en tener una sociedad verdaderamente rica, conformada por gente comprometida, educada y responsable.